Todos los textos
emanan de mis muchos yo
y de tanto que se puede
nada se hace.
ella, esto y eso
tienden al infinito
y por ahi vaga el verso
para volver vacío.
el lápiz se pierde,
adentrado en todos los caminos,
y yo espero
ante la eternidad de sus bifurcaciones.
¿qué melodía podré componer con todos los tonos?
siento ahora
en mi memoria revuelta
tantos instantes.
amo todo lo que podría
pero acabo sin empezar
sobre todos los escritos posibles.
Literatura-Rap.
jueves, 18 de julio de 2013
Risa
Por suerte Risa despertó temprano. Se creyó capaz de levantarse y lo hizo. Para ella todo es tan simple.
La inutilidad de un día que sigue al anterior antecediendo al próximo no le molestaba. La pesadilla de la noche podía olvidarse con un pan con palta, asi que desayunó lo más rápido que pudo, se esmeró en vestirse adecuadamente y salió a la calle.
Una mañana opaca bajo el aire fúnebre de la ciudad sobrepoblada, pero ella era Risa y no podía dejarse interrumpir por pequeñeces. Las casas bien pintadas de su barrio residencial lucían como nunca. Respiró profundamente, llenando hasta el último hueco de su pulmón de esa atmósfera plástica que tanto le agradaba. Se detuvo para encender el primer Kent One de la cajetilla que Padre Amable y Madre Cariñosa le habían traido de Estados Unidos mientras pensaba para sí lo feliz que era.
Padre Amable la encontró en la esquina.
-¿Para a dónde va mi Risa preciosa?
- Hola papá, voy al gimnasio.
-Sube, te llevo.
El Audi la aisló inmediatamente de los sonidos del exterior pero obviamente fué para mejor. Es curioso que nunca le haya parecido interesante el mundo.
- ¿Y por qué vas tan temprano papá?
- Nada, asuntos de la oficina que el inútil de Mandados no puede resolver solo. Te juro que uno de estos días lo voy a dejar en la calle.
- ¡pero papá! piensa que sus hijos tambien quieren conducir un auto como este algún día. ¿Qué va a ser de ellos si lo echas?
- Sí, es cierto. Seguramente puedo darselo como indemnización, y así no me molestaría más.
- Siempre tan inteligente papá, por eso te quiero.
-Linda, ¿y has pensado que me vas a regalar para el Dia del Padre? Es este Domingo, supongo que no lo has olvidado. En el asiento de atrás hay unos catálogos de Ripley por si quieres hojear, están ordenados por personalidad así que no resulta difícil encontrar el regalo apropiado.
-¡Papá¡, ¿crees que lo olvidaría? Por supuesto que ya lo compré. De hecho, con la tarjeta del gimnasio me hicieron un 10% de descuento.
-Siempre tan previsora, te quiero hija.
- Papá, ¿puedo contarte algo?
- Por supuesto mi amor, dime.
- Es que me da verguenza.
- Pero amor, ¿alguna vez me he reido de tus cosas? dime preciosa, seguro que no es para tanto.
- No si no es para tanto pero es que...no sé...creo que te vas a enojar.
- Pero mi linda, ¿cuando me he molestado contigo? sabes que eres lo más preciado para mí, vamos, cuentame.
- Es que...
- ¿Es que...?
- ¡Sé que me has dicho que no lo haga pero me cuesta tanto! Soy una tonta.
- Risa, si no me dices me voy a molestar de veras...
- Es que...dejé mi corazón en la casa.
- Ja,ja,ja. Pero mi Risa linda, ¿creías que me molestaría por eso? Quédate tranquila mi amor, todos nos equivocamos. ¿Rezaste antes de salir?
- Tres AveMarías y un Padre Nuestro.
- De acuerdo. ¿Y por qué estabas tan preocupada? ¿Lo necesitabas para algo muy especial hoy?
- mmm...no, creo que no.
-Entonces mi linda, no hay motivo para preocuparse. Ya, toma tus cosas que estamos llegando.
- ¿En serio no estás enojado papá?
- No amor, en serio. Aquí tienes mil pesos por si necesitas algo. Cualquier cosa me llamas, ¿vale?. Si atiende el tarado de Mandados dile que es para algo importante.
- Gracias papá, me encanta confiar en tí.
- A mí también preciosa, cuidate y no te amargues por tonteras.
-Lo haré.
-¡Y no olvides el catálogo!
Afuera, no pudo evitar derramar unas lágrimas por su padre. Se avergonzó al ver que le habían corrido el maquillaje pero luego se arrepintió de ser tan malagradecida; lo quería tanto.
La inutilidad de un día que sigue al anterior antecediendo al próximo no le molestaba. La pesadilla de la noche podía olvidarse con un pan con palta, asi que desayunó lo más rápido que pudo, se esmeró en vestirse adecuadamente y salió a la calle.
Una mañana opaca bajo el aire fúnebre de la ciudad sobrepoblada, pero ella era Risa y no podía dejarse interrumpir por pequeñeces. Las casas bien pintadas de su barrio residencial lucían como nunca. Respiró profundamente, llenando hasta el último hueco de su pulmón de esa atmósfera plástica que tanto le agradaba. Se detuvo para encender el primer Kent One de la cajetilla que Padre Amable y Madre Cariñosa le habían traido de Estados Unidos mientras pensaba para sí lo feliz que era.
Padre Amable la encontró en la esquina.
-¿Para a dónde va mi Risa preciosa?
- Hola papá, voy al gimnasio.
-Sube, te llevo.
El Audi la aisló inmediatamente de los sonidos del exterior pero obviamente fué para mejor. Es curioso que nunca le haya parecido interesante el mundo.
- ¿Y por qué vas tan temprano papá?
- Nada, asuntos de la oficina que el inútil de Mandados no puede resolver solo. Te juro que uno de estos días lo voy a dejar en la calle.
- ¡pero papá! piensa que sus hijos tambien quieren conducir un auto como este algún día. ¿Qué va a ser de ellos si lo echas?
- Sí, es cierto. Seguramente puedo darselo como indemnización, y así no me molestaría más.
- Siempre tan inteligente papá, por eso te quiero.
-Linda, ¿y has pensado que me vas a regalar para el Dia del Padre? Es este Domingo, supongo que no lo has olvidado. En el asiento de atrás hay unos catálogos de Ripley por si quieres hojear, están ordenados por personalidad así que no resulta difícil encontrar el regalo apropiado.
-¡Papá¡, ¿crees que lo olvidaría? Por supuesto que ya lo compré. De hecho, con la tarjeta del gimnasio me hicieron un 10% de descuento.
-Siempre tan previsora, te quiero hija.
- Papá, ¿puedo contarte algo?
- Por supuesto mi amor, dime.
- Es que me da verguenza.
- Pero amor, ¿alguna vez me he reido de tus cosas? dime preciosa, seguro que no es para tanto.
- No si no es para tanto pero es que...no sé...creo que te vas a enojar.
- Pero mi linda, ¿cuando me he molestado contigo? sabes que eres lo más preciado para mí, vamos, cuentame.
- Es que...
- ¿Es que...?
- ¡Sé que me has dicho que no lo haga pero me cuesta tanto! Soy una tonta.
- Risa, si no me dices me voy a molestar de veras...
- Es que...dejé mi corazón en la casa.
- Ja,ja,ja. Pero mi Risa linda, ¿creías que me molestaría por eso? Quédate tranquila mi amor, todos nos equivocamos. ¿Rezaste antes de salir?
- Tres AveMarías y un Padre Nuestro.
- De acuerdo. ¿Y por qué estabas tan preocupada? ¿Lo necesitabas para algo muy especial hoy?
- mmm...no, creo que no.
-Entonces mi linda, no hay motivo para preocuparse. Ya, toma tus cosas que estamos llegando.
- ¿En serio no estás enojado papá?
- No amor, en serio. Aquí tienes mil pesos por si necesitas algo. Cualquier cosa me llamas, ¿vale?. Si atiende el tarado de Mandados dile que es para algo importante.
- Gracias papá, me encanta confiar en tí.
- A mí también preciosa, cuidate y no te amargues por tonteras.
-Lo haré.
-¡Y no olvides el catálogo!
Afuera, no pudo evitar derramar unas lágrimas por su padre. Se avergonzó al ver que le habían corrido el maquillaje pero luego se arrepintió de ser tan malagradecida; lo quería tanto.
.Por favor, no bote su basura en la vereda.
.Y bueno...esto de tener que poner mis pulmones rotos sobre una mesa blanca no me gusta mucho. Revisarlos es interesante, pero sólo hasta que me percato de su estado deplorable. Sin embargo, considerando que el aire que respiran no está en mejores condiciones que ellos, me es imposible no hecharle la culpa a esta ciudad. Y es que inhalar toda tu vida el desperdicio que los hombres exhalan a la comunidad no es algo saludable. Estornudamos nuestras inseguridades en la cara de los demás, pero nos quejamos luego si es que se enferman. El negro humo del egoísmo sale por la chimenea de nuestra casa íntima todos los días y , aún así, tenemos el descaro de protestar por la contaminación. Qué poco cuidado ponemos al toser, por ejemplo, nuestras rabias. Actuamos siempre con la inconsciencia del impulso, incapaces de taparnos la boca con la mano. No entendemos cuánto se ensucia la atmósfera cada vez que odiamos, y menos la razón de que, cada vez que un hombre desconfía, se haga en ella un agujero un poco más grande.
La polución es un problema del alma, no de las micros. El esmog no es otra cosa que el residuo de nuestra forma de relacionarnos. Que nos despreciemos y juzguemos provoca las enfermedades respiratorias de este invierno comunicacional. La mentira nos tiene con asma, y un inhalador de disculpas no puede curarla. El aire que respiramos es el vivo reflejo de la sociedad que construimos. Y un efisema detectado en mis pulmones lo respalda.
La polución es un problema del alma, no de las micros. El esmog no es otra cosa que el residuo de nuestra forma de relacionarnos. Que nos despreciemos y juzguemos provoca las enfermedades respiratorias de este invierno comunicacional. La mentira nos tiene con asma, y un inhalador de disculpas no puede curarla. El aire que respiramos es el vivo reflejo de la sociedad que construimos. Y un efisema detectado en mis pulmones lo respalda.
Estoy orgulloso de ser un idiota.
Un idiota tiene miedo a que se rían de el de su infancia, de sus sueños, de sus cosas mas queridas también tiene miedo a que le mientan.
Los idiotas solo son personas que subestiman sus deseos cuando tienen hambre, comen.
Cuando quieren leer, cogen un libro.
Cuando lloran, buscan consuelo.
-Soy el tipo de idiota con todos esos deseos y miedos, y estoy orgulloso de ser un idiota.
Los idiotas solo son personas que subestiman sus deseos cuando tienen hambre, comen.
Cuando quieren leer, cogen un libro.
Cuando lloran, buscan consuelo.
-Soy el tipo de idiota con todos esos deseos y miedos, y estoy orgulloso de ser un idiota.
Me dejo verla jugar.
Corría a través de un campo que no me siento capaz de describir. El sol depositaba su optimismo sobre esos pastos inacabables, proyectados hacia siempre e interrumpidos de vez en cuando por un árbol, un río, su laguna, o el canto de un pájaro inquieto en ese celeste que lo redondeaba todo. Para ella todo estaba allí, tenía muy pocos años y tanto que mirar. Esos dos que siempre brillaban en su pequeño rostro parecían vivirlo todo; se movían de un lado para otro y no se cansaban de descubrir. La caída de una hoja a causa de la brisa era un fenómeno para su inocencia. Daba un paso, me miraba, y sonreía. Se caía, pero se levantaba radiante y embarrada para perseguir lo que fuera. Se alejaba un poco pero, tratando de que no me diera cuenta, se volteaba para ver si la seguía. De pronto se cansaba, y sentada se quedaba escuchando.
El atractivo eufórico de la selva, con sus mil especies animales de todas formas y colores, no era necesario. Lo bello no es exótico, es simple. Un corazón ansioso en una mañana calurosa, el contraste fresco del agua que corre y el reflejo de la única nube sobre la laguna detenida. La sensación de que todo esté muy lejos, de que nada se pueda abarcar más que sintiéndolo. La tranquilidad de saber que podía escapar y la certeza de que mi mano estaría siempre a su alcance.
Nunca pude olvidar la imagen que intenté contarles. Recuerdo que tiempo antes me había confesado su temor a las arañas.
Para serles sincero, sólo he confiado en ella, porque me dejó verla jugar.
El atractivo eufórico de la selva, con sus mil especies animales de todas formas y colores, no era necesario. Lo bello no es exótico, es simple. Un corazón ansioso en una mañana calurosa, el contraste fresco del agua que corre y el reflejo de la única nube sobre la laguna detenida. La sensación de que todo esté muy lejos, de que nada se pueda abarcar más que sintiéndolo. La tranquilidad de saber que podía escapar y la certeza de que mi mano estaría siempre a su alcance.
Nunca pude olvidar la imagen que intenté contarles. Recuerdo que tiempo antes me había confesado su temor a las arañas.
Para serles sincero, sólo he confiado en ella, porque me dejó verla jugar.
Felipe se escapo.
y es que para que las cosas resulten tienes que aprender a organizarte! Imagina que tu tiempo es el dinero que administras: no vas a gastarlo mirando las hojas secas en el suelo ni menos caminando. ¿No ves que por mirarla a ella quedaste dos peldaños más abajo en la escalera mecánica? Le diste las gracias al señor de la boletería, pero incluso le sonreíste, perdiendo el bus y teniendo que esperar tres minutos enteros al próximo. Siempre cometes esas irresponsabilidades Felipe, ¿no es hora de que madures? En vez de pasar noches escribiendo, no sería mejor que...¿Felipe? ¡¡¿Felipe?!!
Esperar.
...mira, hay un cielo gris morado sobre esas luces
que brillan ahí abajo...Faroles en todas las calles,
puntos que tintinean entre la neblina y las nubes...
velas fuertes, porque el viento no las apaga.
Y yo, en un piso diecisiete,
pienso que es bonito
que todo esté tan oscuro...
...el frío es como sentir,
porque hace temblar,
y una gota helada en la frente es todo el amor que existe.
Desde aquí arriba no hay casas,
hay techos;
no se ve lo que pasa,
ni se oyen gritos,
de hecho parece como si ahora,
en este mismo momento,
no hubiera nadie llorando.
Todo se mueve en silencio,
como si ocurriera en otra parte...
El mundo está ahí abajo, lejos,
entre la noche que me impide verlo...
Y yo afuera sonrío
porque a veces es mejor no entender...nada,
nada, un ático, un cigarro y esperar...
que brillan ahí abajo...Faroles en todas las calles,
puntos que tintinean entre la neblina y las nubes...
velas fuertes, porque el viento no las apaga.
Y yo, en un piso diecisiete,
pienso que es bonito
que todo esté tan oscuro...
...el frío es como sentir,
porque hace temblar,
y una gota helada en la frente es todo el amor que existe.
Desde aquí arriba no hay casas,
hay techos;
no se ve lo que pasa,
ni se oyen gritos,
de hecho parece como si ahora,
en este mismo momento,
no hubiera nadie llorando.
Todo se mueve en silencio,
como si ocurriera en otra parte...
El mundo está ahí abajo, lejos,
entre la noche que me impide verlo...
Y yo afuera sonrío
porque a veces es mejor no entender...nada,
nada, un ático, un cigarro y esperar...
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